Alimentacion

Leer las etiquetas de los alimentos

Leer las etiquetas puede ayudarlo a elegir los alimentos de manera acertada. La mayoría de los alimentos envasados que se venden mencionan la información nutricional en el envase, en una sección denominada “Información Nutricional”.

La Información Nutricional brinda datos sobre el tamaño de la porción y la cantidad de varios nutrientes, como grasas totales, grasas saturadas, colesterol, sodio, carbohidratos, proteínas y fibra por porción.

El hecho de que un alimento no contenga azúcar no significa que no contiene carbohidratos. Usted encontrará estas palabras en algunas etiquetas de los envases de alimentos: “sin azúcar”, “con bajo contenido de azúcar”, “sin agregado de azúcar”. Esto no significa que no contengan carbohidratos.
Veamos un ejemplo para aclarar lo anterior: Las manzanas tienen azúcar natural de la fruta, por lo tanto la compota de manzana “sin agregado de azúcar” aún contiene carbohidratos sin embargo es una cantidad mucho menor si se compara con la misma compota con agregado de azúcar.

Las personas con diabetes deben identificar el contenido de hidratos de carbono disponibles de los alimentos y sus equivalencias, es decir, los posibles reemplazos por otros alimentos semejantes para obtener mayor variedad en su dieta.

Es importante que el paciente con diabetes revise las etiquetas de los productos alimenticios, porque los alimentos que actualmente se comercializan pocas veces incluyen el término “apto para diabéticos”.

Vamos a lo práctico!

Entender una etiqueta

Las cantidades totales se indican en gramos, con la abreviatura g, o en miligramos, con la abreviatura mg (un gramo es una cantidad muy pequeña y un miligramo es la milésima parte de un gramo).  Visualice las partes que la componen (tamaño de la porción, cantidades cada 100 gramos, etc) y calcule las cantidades que consume según el  tamaño de las porciones que consume.

Paso 1: Consiga sus ayudantes para contar carbohidratos:

  • tazas de medición (1; ½; ¼)
  • un vaso medidor (con escalas)
  • cucharas para medir (1 cuchara sopera, 1 cucharita de té)
  • una balanza para alimentos.

Tenga en cuenta que si utiliza vasos y tazas más pequeños, tiene menos probabilidad de que sus porciones aumenten a medida que pasa el tiempo.

Paso 2: Mida o pese su comida y colóquela en el vaso o en el plato que suele utilizar y hágase una representación mental de cómo luce esa cantidad.  Otra opción es colocar la cantidad que usted suele comer y luego pesarlo.

Paso 3: Busque en la etiqueta del producto el tamaño de la porción. ¿Su porción es más grande? En realidad, ¿cuántas porciones come? Multiplíquelas por la cantidad de carbohidratos por porción para ver la cantidad de carbohidratos que está por comer.

Paso 4: Escriba el valor en el envase.

Comparando productos

Tome dos productos con la etiqueta de Información nutricional para comparar.

Por ejemplo, compare el contenido total de carbohidratos de un alimento sin azúcar con el del producto estándar. Si la diferencia en el contenido de carbohidratos entre ambos alimentos es grande, probablemente prefiera comprar el alimento sin azúcar. Si la diferencia en los gramos de carbohidratos totales entre ambos alimentos es pequeña, elija el producto que contenga la menor cantidad de grasas saturadas, colesterol y sodio y trate de seleccionar alimentos con más fibra (la lista de ingredientes también es un buen lugar para buscar ingredientes saludables).